“Y llega el momento en que uno debe tomar una posición que ni es cuidadosa, ni política, ni aceptable, pero que debe tomarla porque su conciencia le dice que es lo correcto"

Martin Luther King

viernes, junio 13

Las alergias de Humo

Siempre he padecido alergias. Tengo tos, asma, estornudos constantes, ronchas. Se lo que es vivir con esto.

Vivo con un gato, Humo. Tiene 6 años y últimamente comparte algunos de mis síntomas. Le lloran los ojos, estornuda y tose como si tuviera asma.

Hoy llegó a su climax cuando amaneció con la carita hinchada. Pensamos que era un golpe, un bicho, una fractura, pero no, en su visita al doctor se confirmó: mi gato, igual que yo, es alérgico.

¿A qué?

Tengo algunas sospechas que a continuación menciono por si alguna vez tu compañero peludo estornuda o tose sin razón, le lloran los ojos, o se hincha, así podrás tomar medidas a tiempo.

Los gatos son sensibles a los olores fuertes, así que si está expuesto por mucho tiempo a detergentes, aromatizantes o cloro, éstos podrían dañarlo. Los residuos de jabón en el piso, pueden laserar las pieles sensibles. Algunas pinturas con las que están hechos los trastes donde servimos su agua o comida, se desprenden con el tiempo y su contacto puede irritar a los más sensibles.

Mientras se le baja la droga que usaron para sedarlo, Humo ronronea sin mucha conciencia de lo que le ocurre. Me toca a mi asegurarme de que mi pequeño felino se encuentre seguro entre mi mundo de humanos.

jueves, junio 12

Cerca de la libertad

Tiene 6 semanas y ya no está con su madre.

Tiene 6 semanas y lo único que había sentido bajo su cuerpo era metal. Una jaula de 1.80 metros ha sido su único hogar al lado de la amorosa compañía de su madre cautiva.

Tenía otro hermanito pero murió bajo el pesado cuerpo de quien le diera la vida. La falta de espacio impidió que al moverse, la leona lo aplastara.

Ahora esta pequeña tiene una esperanza. GEPDA tramita los permisos legales para llevarla junto a Kobú (a quien rescatáramos hace 2 años) al Wild Animal Sanctuary donde vivirá libre y sin peligros.


Sus papás siguen en el mismo lugar; una pequeña jaula, con pedazos de alambre y madera rotos, comiendo cada tercer día, viendo pasar la vida.

Trabajaremos por rescatarlos. Están en el Circo Cartoon que opera en los estados de Michoacán y Jalisco.

Ojalá que esta familia vuelva a reunirse algún día. Es lo que más deseamos en este momento.