Siempre estoy pensando en formas para involucrar a la gente en la protección animal.Los mecanismos de cada quien son bien distintos y a veces impredecibles. Hay quienes se enganchan con la tragedia, otros se niegan a verla y sólo reaccionan ante imágenes de felicidad perfecta.
Incluso con la inquietud de ayudar, este hecho depende de la satisfacción del involucrado y no del animal afectado. Es decir, el hecho que motive a la generosidad debe ir diseñado custom, a la medida de acuerdo al receptor.
No me quejo, sea como sea, estoy dispuesta a intentarlo una y otra vez con tal de ayudar a un animal, es sólo que a veces desearía que los humanos fuéramos menos reticentes y por qué no decirlo, huevones. Estamos rodeados de huevones emocionales que se niegan a exponer un tantito de sus intereses, emociones o comodidades en pos de alguien más, mucho menos de un animal que no es de su misma especie.
Y hablando de la generosidad custom, nada más representativo que Gala, la leona que rescaté junto con mi organización, GEPDA. Me ha sorprendido el repentino interés de mucha gente, ahora resulta que todos son amantes de los animales. Ja! Y yo partiéndome para conseguirles casa, aunque sea temporal, a tantísimos perros sarnosos y callejeros! ¡De haberlo sabido! Les hubiera llamado a todos los que ahora se mueren por ver, tocar y estar con Gala. ¿Y si ella hubiera sido una vívora, un perro mugroso y flaco, un gato feral? ¿Habrían estado ahí para ella?
En fin, espero que Gala deje en todos los que la han tenido cerca, una semilla que trascienda y que ayude a otros animales. No tenemos que esperar la gran y espectacular oportunidad de rescatar un león para hacer algo que valga la pena.




0 elefantes se columpiaban...:
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Dilo