


Estamos juntos hace 17 años. Parece increíble que el tiempo pase tan rápido y que sucedan tantas cosas y que él siga a mi lado. Somos tan entrañables que en este punto es mi hermano, mi familia, un gato, parte de mi alma.
No se cómo me repondré el día que se vaya. Uno trata de estar listo, de ser objetivo pero la verdad es que la mente no puede mitigar el dolor de la ausencia. Me preparo cada día para dejar de ver sus hermosos ojos limón, para aceptar no tenerlo cerca y sentir su energía reconfortante.
No se cuanto tiempo estés a mi lado querido Schubert, sólo pido que permanezcas feliz y sin sufrimiento y cuando sea el momento, me veas una vez más con tus dulces ojos y me prometas que es sólo un hasta luego.
0 elefantes se columpiaban...:
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Dilo